EL TURISMO Y LAS MALETAS DE VIAJE


Puede parecer sencillo, pero empacar en realidad es una ciencia con reglas que muchos viajeros han aprendido hacer la maleta después de recorrer miles de kilómetros. Empacar de manera estratégica puede hacer la diferencia entre tener una vacación con constantes interrupciones para ir a la farmacia y una vacación en la que todo lo que necesitas está directamente al alcance. Este es un método simplificado para que todo quede en tu maleta de la manera más eficiente y efectiva.


1. Entre más grande sea tu maleta, más la vas a llenar

La forma más sencilla de evitar llevar demasiadas cosas es comprar una valija con cubierta dura, de no más de 56 centímetros de alto (porque así puede funcionar como equipaje de mano), con una carcasa estructurada para que no termines metiendo a la fuerza más cosas.


2. Cuenta la ropa

Si necesitas un mantra para optimizar la elección de tu guardarropa, usa la regla 5, 4, 3, 2, 1 para los viajes de una semana. Limítate a no más de cinco juegos de calcetines y ropa interior, cuatro prendas para la parte superior del cuerpo, tres para la inferior, dos pares de zapatos y un sombrero. Ajusta la lista a tus necesidades. Mete también un traje de baño y un conjunto de ropa deportiva o una chaqueta y un vestido si los vas a necesitar.


3. Usa el estilo Tetris

La mejor manera de hacer que todo quepa en una sola valija es llenar cada centímetro de espacio. Por ejemplo, conviene que el calzado lleve dentro los pares de calcetines. Luego acomoda tus zapatos, con los talones empalmados con las puntas, en la parte inferior de tu maleta (dentro de bolsas de plástico para proteger la ropa de cualquier suciedad en la suela). La manera exacta de organizar todo en tu valija es cuestión de preferencia personal. Estas son algunas estrategias populares:

Enrolla tu ropa. Esto ayuda a maximizar el espacio y minimizar las arrugas.

Guárdala en cubos de embalaje. Tener bolsas pequeñas dentro de la maleta te ayuda a compactar tu ropa y mantener tus atuendos ordenados.


Prueba la técnica de envolver en capas. Envuelve cuidadosamente cada artículo de ropa alrededor de un núcleo: pon las prendas en capas, con la ropa interior y las camisetas en el centro, y las prendas grandes, como sacos y vestidos, en la capa exterior.


4. Mantén los líquidos al alcance de la mano

“Los artículos de tocador siempre deben ir hasta arriba de la maleta, en una bolsa transparente, ya que nunca se sabe cuándo querrán echar un vistazo los agentes de seguridad”.


5. Nunca desempaques tus artículos de tocador

“Recomiendo tener siempre listo un kit de productos de baño reservado para viajes”, tener una bolsa ya empacada con todos los artículos de tocador que usas también garantiza que no olvides el cepillo de dientes ni el estuche de lentes de contacto que podrías necesitar en la mañana del despegue. “Mantén esos productos en un estuche o caja pequeña en la esquina de un gabinete o cajón, para que estén a la mano a la hora de empacar para un viaje”.


A fin de reducir la lista de lo que necesitas para esa bolsa, considera opciones todo en uno, como las cremas BB, que combinan base de maquillaje, crema hidratante y bloqueador solar. Para evitar que algo se derrame, usa doble bolsa de plástico cuando los artículos queden en tu maleta.


  • Una buena depilación no debe faltar en piernas y si la depilación se hace en casa, no debes olvidar limpiar y secar la piel de la zona a depilar, de manera que no haya rastro de cremas solares ni aceites hidratantes, que impidan que la cera se adhiriera bien a la piel y que el vello se arranque a la primera. Cuidado con las heridas: es muy importante no depilar sobre áreas con rozaduras o irritaciones.

  • La piel del rostro necesita algo más que un bonito bronceado para lucir saludable y resplandeciente. La limpieza facial es básica e imprescindible también en climas cálidos. Es vital limpiarla de impurezas, restos de hidratantes, protectores y aceites.

  • Un buen solar para rostro y cuerpo es todo un básico del neceser. La piel tiene memoria y si la quemamos sufre y ese daño permanece, aunque no sea a la vista. Hay que reponer la crema solar cada dos horas, te bañes o no, el roce de la toalla también la elimina del cuerpo.

  • Recupera tu piel después del sol con una buena hidratante. Rociar levemente el rostro con agua termal de Avène o Uriage es una delicia para la piel después de una jornada al aire libre.

  • Los ojos cobran un protagonismo especial. Opta por una buena depilación de cejas. No te dejes arrastrar por las modas, a todos los rostros y facciones no les favorece la misma definición.

  • Nada como las altas temperaturas para lucir la espalda. Descubrirla sin imperfecciones gracias a exfoliantes o masajes descontracturantes es el consejo de la doctora Adriana Ribé, quien también propone una combinación de “peeling” médico y la última tecnología láser.

  • El estrés y los cambios hormonales, además de productos agresivos, son las principales causas de la caída del cabello entre las mujeres, por ello hay que minimizar las agresiones del sol sobre el lavarse el pelo con agua tibia, utilizar un champú sin sulfatos y lavar con movimientos circulares.

  • Las sandalias nos permiten lucir los pies sin descanso, pero hay que revitalizar la piel con una pedicura adecuada que nutra las cutículas. Los bálsamos de jalea real o aceite de oliva son ideales. La hidratación con aloe vera o manteca de Karité, también serán de gran ayuda para que luzcan perfectos.